Dicen que él boca en boca es la mejor manera de recomendar a alguien y así llegamos a maga.
Plasmar en fotografía la primer experiencia de lo que vendría después, de un momento único y que no volvería a ser el mismo... era todo un desafío, tanto para mi y mi pareja, animarnos a ser, en realidad nosotros mismos pero con la compañía y la buena onda de maga, con su magia energética, su buena vibra, musiquita de acogida, creando un espacio majestuoso, logramos tener unos de los mejores recuerdos de nuestra pancita, de nuestro amor en pleno crecimiento, de las marcas en mi cuerpo... en épocas infernales, de miedo e incertidumbre, memorias de nuestras sonrisas nerviosas por animarnos a lo nuevo sin dudarlo...
y el gran día llegó nuestra bella princesa también formó parte de un exclusivo con mucho amor y muchísima paciencia, mimos y caricias, de miradas de empatía y charlas de vida, llantos de familia y llantos de alegría, Sara disfrutó de ese momento como también nosotros, la dedicación en cada minuto es el reflejo de la emoción al ver cada una de los retratos.
Gracias por los consejos, gracias por el cariño en estos tiempos tan difíciles...