El flechazo con Maga, fue casi instantáneo. Tenía una lista de fotógrafos y entraba a ver uno por uno sus trabajos, la estética, cada detalle de las fotos, los vestuarios. Creí que no me iba a decidir nunca. Hasta que les empecé a escribir y cuando di con Maga y charlamos por primera vez pensé: ¡ES ELLA!
Yo tenía muchas dudas, y ella desde el primer minuto evacuó todas, incluso antes de preguntárselas. Es una genia en todo sentido: tiene un estilo muy marcado pero a su vez muy flexible abierto a lo que los papás quieren. Y si estás muy perdida, te acompaña y orienta.
Para nosotros, lo que hacía la diferencia, era la estética super natural de las fotos. Nada de vestidos predeterminados, ni disfraces muy armados. Nosotros buscábamos todo lo contrario, capturar lo más lindo al natural.
Creo que eso es lo que hace el recuerdo más genuino, para ver las fotos dentro de muchos o pocos años y vernos tal cual éramos, sin mucho disfraz porque no lo necesita.
Y para darle un plus, nuestras salchis fueron bienvenidas a las fotos ♥
El resultado, fue perfecto. Las sesiones fueron hermosas (mateadas y risas de por medio), y el resultado más hermoso aún.